El Último de la Fila: Gira 2026 (II)

Cartel El Último de la Fila

Esta semana, en nuestro Blog:

El Último de la Fila: Gira 2026 (II)

Nos dirigimos al Estadi Olimpic, que abría sus puertas a las 17,30 horas, el concierto programado para las 20,30 horas, una vez pasado el control, nos dirigimos al Gol Norte inferior, a la puerta de acceso número 3, sector 111, en la fila 14, de frente al escenario, dispuestos a disfrutar de una buena velada, escuchando las canciones que marcaron nuestra juventud y como no de uno de mis ídolos musicales, Manolo García, al que he visto en solitario una decena de veces.

Cuando el mar te tenga
Cuando el mar te tenga

El estadio se llenó de 56.000 personas vibrando y cantando durante las 2 horas y cuarto que duró el concierto según fuentes oficiales, sobre el escenario los músicos que habían acompañado a El Último en sus conciertos, tres décadas atrás y Sara García, hija de Manolo tocando la guitarra eléctrica. Interpretaron un total de 26 canciones, haciendo un guiño a Los Burros, con sus temas Huesos, que abrió el concierto y Disneylandia, ambas incluidas en su álbum Rebuznos de amor publicado en 1988 por discos Belter.

Disneylandia fue rescatada del que iba a ser el segundo trabajo de Los Rápidos, que finalmente vió la luz en 1995 publicado por Perro Records, con el nombre de Los Rápidos 2: Maquetas.

Insurreción
Insurreción

El acceso al anillo olímpico fue un poco caótico, los accesos a Plaza España desde Sants, estaban cortados por el partido de semifinal de la champions que disputaba el F.C. Barcelona femenino. Se habilitó una flota de buses lanzaderas que te subían al anillo olímpico y que te dejaban retirados del Estadi Lluis Companys. Había mucho despliegue policial y voluntariado informativo y de seguridad. El acceso al recinto era rápido, solo tenías que enseñar los códigos QR en la puerta de acceso indicada, la seguridad fue bastante permisiva, sin los clásicos cacheos y apertura de mochilas, se centraron exclusivamente en los envases, botellas y latas, permitiendo pasar botellines de agua a los que previamente les quitabas el tapón.

Una vez dentro predominaba un amplio escenario con el símbolo del pez característico del grupo, aparecido en la portada de Como la cabeza al sombrero, símbolo que simboliza el cristianismo. A su vez disponía de una amplia pantalla gigante central y dos verticales flanqueando ambos laterales del escenario, frente a él tres grandes estructuras albergaban los grandes altavoces y focos de luces que interactuaban con los de las pantallas y escenario. Durante el concierto aparecían imágenes grabadas en la pantalla central, alternándose con imágenes del grupo sobre las tablas.

El estadio se llenó de 56.000 personas vibrando y cantando durante las 2 horas y cuarto que duró el concierto

Como dato curioso en el centro de pista, predominaba un amplio recinto en el que había dos filas de cabinas de lavabos a derecha e izquierda y un pasillo central repleto de urinarios de pie, ni que decir que tenían mucha afluencia con largas colas para acceder. Al fondo de la pista y a los lados se ubicaban las carpas de merchandising y dos inmensas barras de servicio de bar.

Una hora antes de empezar el concierto, apareció un mariachi, cantando y animándonos la espera, se colocaron en la pista frente al escenario y se fueron trasladando por las distintas gradas con el consiguiente alboroto del público que se veían en las pantallas.

Unknown 1 scaled

La tarde estaba plomiza y amenazaba lluvia, al poco de empezar, empezó a llover, llenándose de paraguas y chubasqueros la pista y las gradas, el agua no fue impedimento para que disfrutáramos y cantáramos. Manolo tuvo que echar mano de un chubasquero negro con capucha y colocárselo a modo de capa.

Con diez minutos de retraso, las luces del stadi se apagaron, al ritmo de una intro, los focos empezaron a lucir al ritmo de la música y cañones alineados lanzaban fuegos de artificio, tras este despliegue luminoso, en las pantallas se proyectaban imágenes del videojuego Pac Man, conocido familiarmente como Comecocos.

Empezó a sonar la música y después de tres décadas, allí estaban enfrentándose a la multitud, El Último de la Fila.

Las viejas y conocidas canciones fueron sucediéndose una detrás de otra, con el consiguiente jolgorio y aplausos, Querida Milagros (Cuando la pobreza entra entra por la puerta, el amor salta por la ventana 1985), Aviones plateados (Enemigos de lo ajeno 1986), El loco de la calle (Regrabada en Nuevas mezclas 1987), Cuando el mar te tenga (Nuevo pequeño catálogo de seres y enseres (1990), Sara (Como la cabeza al sombrero 1988), las canciones se iban sucediendo, Manolo aprovechó para incluir en el show acciones de las que nos tiene acostumbrados en sus conciertos en solitario, bajó a mezclarse y cantar entre el público, picar en la tarima del escenario con un bastón con cascabeles en la empuñadura, sacaral escenario un sofá de terciopelo verde y revolcarse en él mientras cantaba y realizaba varias posturas sobre él. Después de interpretar Dulces sueños (Cuando la pobreza entra por la ventana, el amor salta por la ventana 1985), Manolo, anunció una pausa de 6 minutos, con el humor que le caracteriza dijo que: Este pequeño descanso es para cambiarnos de calçotets y beber un poco de agua.

En las pantallas, se proyectaron escenas e imágenes de ellos en su juventud, ensayos, conciertos y partes de entrevistas, en cierta manera una explicación de su trayectoria.

Unknown scaled

Empezaron a sonar otras cinco canciones a modo de bis, cuando cantó Los ángeles no tienen hélices (Enemigos de lo ajeno 1986), ocurrió una anécdota, una vez finalizada, Manolo pidió que no aplaudiéramos, ya que la primera parte de la canción, según palabras suyas la había cantado como el culo, por lo que pidió a la banda que repitiera la primera parte.

Para caldear a los asistentes, cantó Como un burro amarrado a la puerta del baile (Astronomía razonable 1993), Insurrección (Enemigos de lo ajeno 1986), como guinda final pidió que le acompañáramos e interpreto El Rey, un clásico del cantante mexicano Victor Fernandez de 1974, donde demostró sus dotes vocales. A punto de cumplir 71 años, conserva una buena voz y sus tablas en el escenario, incansable. Presentaron a los músicos de su banda y se despidieron.

La anilla olímpica, se convirtió en una marabunta de gente, bajando hacia las fuentes de Montjuic, tardamos casi una hora en llegar a la Plaza España.

Imagen de Fotos y texto: Antonio Benete (Beatletony)

Fotos y texto: Antonio Benete (Beatletony)

Coleccionista musical. Experto en Beatles y música de los 60´s.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra Política de Privacidad en este enlace.