Esta semana, en nuestro Blog:
Marillion Weekend. Espectacular evento para los amantes del progresivo
a cargo de Pepe Dana
De vuelta a casa, camino de la estación de tren de la capital del Gironès, la espléndida Girona, me paré para cruzar en un semáforo, rojo para peatones. Estaba cansado, habían sido dos jornadas intensas de visita a diferentes lugares (restaurantes, bares, Museu del Cinema, barri jueu…), además de las pateadas a nuestro hotel, a las afueras de la ciudad, más la intensidad experimentada en dos conciertos colosales.
En el semáforo, como decía, se paró una furgoneta negra, con los cristales tintados, de esas que pueden albergar hasta siete personas dentro. Se bajó una ventanilla y me pareció que me saludaban a mí. Es más, creo que se trataba del bajista de Marillion, Pete Trewavas, que tenía a su lado a otro personaje que, diría yo que sí, era Mark Kelly, teclista de los británicos. Ni siquiera paró un momento, me saludaron en marcha.
Pasado el fugaz momento, comencé a ser consciente de que, probablemente, me vieron con la camiseta que había comprado del Marillion Weekend en el puesto de merchandising del festival, y tuvieron a bien saludar a uno de los mil doscientos fans que allí nos congregamos. Puede que fuese una alucinación o puede que fuese real. No tengo pruebas, más allá del recuerdo.
Y de eso se trata, de recordar un par de noches antológicas, que algunas personas tuvimos el privilegio de vivir.
Viernes 25 de abril
El día fue caluroso. De hecho el primero desde que comenzó la primavera, en el que sobraban mangas y apetecía una cervecita bien fría. Después de una vuelta por el centro de la ciudad y un paseo hasta el hotel donde nos alojamos mi amigo Alberto (excaballerodelceliaco) y yo (allí nos encontramos con Eva y Javi, una pareja guapa con la que compartimos experiencia), descansamos un rato antes de enfilarnos en busca del Auditori de Girona, lugar donde se iba a celebrar el Marillion Weekend.
La sensación era buena. Se veía gente que claramente estaba en la ciudad por el gran acontecimiento (los seguidores de la banda). Camisetas de grupos de prog (IQ, Dream Theater, Yes, Jethro Tull, Genesis, King Crimson, Opeth… y Marillion, claro) delataban el hecho. Se abrieron puertas a las 19 horas. El concierto comenzaba a las 21.
En el vestíbulo del Auditori, había un puesto donde se podía comer y beber alguna cosa, los amigos de The Web in Spanish de Marillion captando socios (ofrecen un trabajo extraordinario de seguimiento y difusión del grupo), un pequeño escenario y una tienda donde se podía encontrar gran parte de la cantidad ingente de discos, camisetas, muñecos, tote bags y accesorios de todo tipo, que seguro hicieron las delicias de los allí presentes; no se podía pagar de ningún modo que no fuese efectivo, creo que una de las pocas cosas reprochables.
El Auditori es una Fantastic Place, como no podía ser de otra manera. Cómodo, amplio, bien dispuesto y perfectamente organizado. Tomé asiento en platea (mi colega estaba en un palco, más arriba) a esperar el comienzo del concierto. A las 21 horas se apagan luces y comienzan a sonar los primeros acordes del tema The Invisible Man. No por esperado menos emocionante. Buen sonido, ya desde un principio, y una disposición buena en el escenario. Mosley atrás, a la izquierda; Kelly atrás, a la derecha; Trewavas delante, a la izquierda; Rothery delante, a la derecha; Hogarth al frente, en medio y de aquí para allá.
Los temas escogidos por el grupo para presentarse ante sus acólitos, por primera vez en el estado español (lo más cerca que estuvieron fue en su anterior Weekend, que lo hicieron en la vecina Lisboa), se acerca a lo que cualquiera hubiera soñado. La actitud en escena fue notable y por momentos excelente. Kelly y Mosley, atrás, en alto y concentrados en su tarea, bordando las canciones con sus teclados y batería y percusiones, respectivamente.
El bueno de Trewavas (cada día le admiro más) sublimó cada una de las notas que tocó. Maestría y proximidad, esas son sus credenciales. Rothery, rodeado de pedales, amplis y demás artilugios, como siempre, inconmensurable. Siempre es un placer volver a disfrutar de su feeling sobre el escenario; estamos ante un guitarrista ciertamente infravalorado, que ha aportado muchísimo a la escena del rock en general, del prog en particular.
Y qué decir de Hogarth: es un puto espectáculo. Se mueve, siente, transmite, se vacía en cada una de las ocasiones que he tenido de ver sus shows. En el primer día del Marillion Weekend no fue menos. Increíble.
Acabado el show, los asistentes tuvimos la oportunidad de seguir la fiesta en el vestíbulo del Auditori de Girona, con actuación musical, vino y cerveza, lo que iba quedando de merchandising y buena compañía. Tomamos unas copas, saludos de “see you tomorrow” a unos simpáticos colegas escoceses y encaminamos hacia el hotel. A descansar un poquillo, que al día siguiente nos esperaba otra jornada inolvidable.
Set list 25/4
The Invisible Man; Marbles I; Genie; Fantastic Place; The Only Unforgivable Thing; Marbles II; Ocean Cloud; Marbles III; The Damage; Don’t Hurt Yourself; You’re Gone; Marbles IV; Neverland; Sugar Mice; King.
Comenzaron de modo extraordinario. Slàinte Mhath, seguida de The Uninvited Guest y Easter. ¡Guau!, mejor imposible. Personalmente, Easter siempre ha sido una de mis canciones predilectas de la banda; cuando hace unos cuantos años me casé con Ade, sonó el tema al entrar en el Palauet de Can Boixeres, donde se celebró la boda. Muy fan… otra vez.
Sábado, 26 de abril
La segunda jornada amaneció lluviosa, muy lloviosa de hecho. Se había filtrado que el set de ese día sería más generoso con la época Fish, concretamente con el álbum Misplaced Childhood.
El día resultó bastante productivo. Visitamos el imprescindible Museu del cinema, comimos de fábula y descansamos un ratito en el hotel, antes de salir de nuevo hacia el Auditori.
Una cena ligera y hacia nuestros asientos, para deleitarnos de nuevo con la banda más auténtica de estos tiempos turbios que también afectan al mundo musical, en lo que todo es sonar “tal”, vender más, llenar salas y estadios, olvidándonos de lo más importante: la música y sus sensaciones.
Acomodado en mi asiento, el mismo que el del día anterior, la sensación era algo diferente. Quieras o no, ya habíamos disfrutado de una jornada enorme y la noche del 26 prometía ser, cuanto menos, épica; los fans de Marillion somos así, nos flipa todo lo que les rodea y somos incapaces de considerar un desliz (que los hay, claro, son Marillion pero son humanos, jejeje), como algo que reste al final de uno de sus conciertos.
Comenzaron de modo extraordinario. Slàinte Mhath, seguida de The Uninvited Guest y Easter. ¡Guau!, mejor imposible. Personalmente, Easter siempre ha sido una de mis canciones predilectas de la banda; cuando hace unos cuantos años me casé con Ade, sonó el tema al entrar en el Palauet de Can Boixeres, donde se celebró la boda. Muy fan… otra vez.
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Bajo mi punto de vista, el concierto de esa noche fue ligeramente mejor que el anterior. No ya solo por las canciones escogidas, sino también porque el sonido (particularmente la batería de Mosley), estaba mejor ecualizado y sonó estupendo, un pelín más compacto. El resto de integrantes estuvieron muy sueltos, se les veía contentos por la gran acogida que tuvieron desde el minuto uno. Tras la consecución del núcleo duro de temas época Fish (Script for a Jester’s Tear, Kayleigh, Lavender , Bitter Suite, Heart of Lothian), llegó uno de los momentos más bonitos que he vivido en un concierto: unos siete minutos de ovación del público, en pie, aplaudiendo y gritando. El reconocimiento a una labor espléndida, que hace más de cuarenta años perpetran.
Estos momentos no se pueden describir en unas pocas líneas, hay que vivirlos. Sirvan estas pocas palabras para recordar un par de días muy bonitos, rodeado de amigos extraordinarios. Gracias de nuevo a Alberto, Eva y Javi por la compañía. Mención especial a la chica que se sentó a mi vera, de Reus, no sé más. A David y María José, amigos desde hace tanto tiempo como Marillion existe.


Set list 26/4
Slàinte Mhath; The Uninvited Guest; Easter; Holloway Girl; Beautiful; Script for a Jester’s Tear; Kayleigh; Lavender;Bitter Suite ((Blue Angel)); Heart of Lothian; The Space…; Afraid of Sunlight; Wave; Mad; The Great Escape; The New Kings: I. Fuck Everyone and Run; The New Kings: II. Russia’s Locked Doors; The New Kings: III. A Scary Sky; The New Kings: IV. Why Is Nothing Ever True?; The Crow and the Nightingale; Man of a Thousand Faces; Care (IV) Angels on Earth
Gracias por el deleite a Steve Hogarth, Steve Rothery, Pete Trewavas, Ian Mosley y Mark Kelly.
¡¡¡Nos vemos y sentimos en el próximo Marillion Weekend!!!


Pepe Dana
Cinéfilo, melómano y flamante CEO de Riff Raff Discos








