Esta semana, en nuestro Blog:
Crónica de Napalm Death en Sala Salamandra 2023
Napalm Death, una banda incansable.
Hay que admitir que la primera agrupación ya venía con una brutalidad y una energía abrumadora.
Era un grupo de Grindcore pero que en muchos de sus temas se notaba esa progresión más técnica propia de las bandas de death metal, junto a los gritos y guturales más propios de estilos más cercanos al punk como el Crust o el Powerviolence.
Una de las características que más me sorprendió es que, a diferencia de la gran mayoría de bandas de este estilo, tenían una vocalista femenina, que no por ello perdía ni un ápice de la ferocidad que caracteriza a los grupos que tienen este sonido.
Todos los miembros de la banda estaban a un nivel altísimo: desde los riffs incansables del guitarra, la batería a todo trapo, el bajo dando más presencia a toda esa mezcla y los guturales desgarradores, hicieron que estuviésemos bien atentos en todo momento a ese maravilloso directo.
Es sorprendente ver como un grupo que ya lleva nada más y nada menos que 40 años con un género que requiere de un aguante y energía que no todos pueden aguantar con el paso del tiempo
Después de el buen sabor de boca que nos dejaron los americanos Escuela Grind, ya teníamos bastantes ganas de disfrutar de míticos Napalm Death, y después de un descanso necesario que sirvió para prepararnos para todo lo que nos quedaba todavía por ver, aparecieron unos Napalm Death a la palestra con ganas de darlo todo.
Es sorprendente ver como un grupo que ya lleva nada más y nada menos que 40 años con un género que requiere de un aguante y energía que no todos pueden aguantar con el paso del tiempo, sigan dando tantísima caña sin perder nada del carácter violento que siempre ha definido su música.
Decir que dentro de sus miembros al que más admiro es a Danny Herrera que lleva desde principios de los 90s con la banda, ya que su rapidez a la hora de tocar a la batería es algo que está al alcance de muy pocos, y en este directo nos lo demostró con creces.
Pero no por ello quiere decir que el resto de miembros de Napalm Death no estuviesen al nivel, sino más bien todo lo contrario.
Vimos al vocalista Mark Greenway dejándose la piel con sus gritos incesantes, y a un Mitch Harris y un John Cooke trayéndonos un festival de riffs pesados.
No esperaba la variedad de canciones que iban a tocar en este directo, ya que pensé que se centrarían más en sus último proyectos, pero estaba totalmente equivocado. Tuvimos desde algunas las mejores canciones de su clásico primer álbum ‘Scum’ y de su segundo álbum ‘From Enslavement to Obliteration’.
Una hora y media de ininterrumpida brutalidad, y con algún que otro accidente de por medio debido a la intensidad del directo, hicieron que saliéramos totalmente saciados de aquel maravilloso concierto de una banda trascendental para la historia del metal, además en una de las salas míticas de la provincia de Barcelona, como es la Sala Salamandra.


Carlos Buendía
Técnico de sonido. Productor de podcasts, amante de todo tipo de música.









