Esta semana, en nuestro Blog:
The Flaming Shakers en el Teatro Poliorama
Texto a cargo de Antonio Benete.
Tras un verano intenso repleto de conciertos a lo largo y ancho de la geografía española, The Flaming Shakers vuelven a ofrecernos su show en la ciudad condal, nada más y nada menos que en el teatro Poliorama, sito en la Rambla del Studis en el distrito de Ciutat Vella.
Atrás han quedado los miles de kilómetros de carretera, o sus desplazamientos por mar y aire, colgando el cartel de Sold out varios días en Jabea (Alicante) o Ciutadella en Menorca, destacar sus conciertos en La Palma, la Isla Bonita en Canarias, Salamanca y otras localizaciones, pero su periplo no acaba en Barcelona.
Enmarcados en su gira 2024-2025, los podremos ver en las Islas Baleares dos días consecutivos, en Zaragoza en La casa del Loco y en fechas posteriores en ciudades por determinar.
Particularmente a mí me gusta verlos en recintos cerrados, como teatros o auditorios, me evocan los conciertos de The Beatles en sus inicios en salas de baile o teatro, lejos de los shows multitudinarios, es en estos recintos donde podemos disfrutar de un sonido limpio y cien por cien Beatle.
Llegó el esperado sábado 7 de septiembre, grandes luminosos en la fachada del teatro nos hacía entrever que dentro iba a suceder algo grande, Barcelona como era de esperar no defraudó, aforo completo, otro sold out a añadir a la dilatada carrera de estos músicos.
Entramos al teatro y nos acomodamos en primera fila, para no perdernos detalle alguno, me gusta sentir la proximidad con los músicos.
La expectación era grande y mientras el público iba ocupando sus asientos, podíamos ver caras conocidas de incondicionales de la banda, así como público variopinto y turistas que acudieron por el reclamo de las pantallas luminosas del hall del teatro.
A las 9 en punto de la noche, se levantó el telón, One, two, three, for…Well, she was just seventeen, de esta manera arrancó el concierto, con una primerísima composición de McCartney, Seventeen, atribuida al tándem Lennon-McCartney y grabada como I Saw Her Standing There, interpretada con mucha fuerza por New George, en su rol de Paul.
En esta primera parte The Flaming Shakers salieron a las tablas con su clásico traje gris ajustado con tres botones, sin solapas, cuello circular y pantalones estrechos, calzando unos botines negros de piel modelo Chelsea creados por los zapateros Anello y Davide,posteriormente llamados Beatles boots, indumentaria de los inicios Beatles a principios de los 60.
Se sucedieron clásicos de su primera época tocados cronológicamente, introdujeron en su repertorio el tema Do You Want to Know a Secret?, composición de Lennon, basado en el tema I’m wishing de 1937, perteneciente a la película animada Blancanieves y los Siete Enanitos de Walt Disney, que la madre de John, Julia, le cantaba de niño. Cedida a George para que la grabara y que Abel interpretó espléndidamente.
Atrás han quedado los miles de kilómetros de carretera, o sus desplazamientos por mar y aire, colgando el cartel de Sold out varios días
Sabéis de mi afición por contar anécdotas e información sobre el cuarteto de Liverpool, esta que os cuento me va a servir de introducción para hablaros del repertorio de The Flaming Shakers.
En 1963, George Harrison en una de las muchas entrevistas que le hicieron, comento que le gustaban mucho los Jelly Bears, esto provocó que, en la primera gira por tierras estadounidenses en 1964, el escenario se llenara de ositos de goma, lanzados por las fans sobre George.
Pues bien, Abel después de interpretar Roll over Beethoven, tuvo su momento dulce, al lanzarle a sus pies una bolsa de ositos de goma, la cual recogió dirigiéndome una mirada de complicidad y enseñándosela a New George para dejarla a los pies de la batería de Héctor.
Otra novedad respecto a conciertos anteriores, fue la interpretación de Héctor en su rol de Ringo, de la canción country Act naturally, tema de Buck Owens, incluida en el álbum Help de 1965.
Con New George cantando Yesterday, concluyó la primera parte del espectáculo. Anunciándonos un descanso de 10 minutos para cambiarse de indumentaria, traje que estrenaban para la ocasión.
Se volvió a subir el telón y sonó otra nueva incorporación, Day Tripper.
The Flaming Shakers lucían el traje que The Beatles usaron en su gira de 1966, para más señas los días 30 de junio y 1 de julio, en el templo sagrado dedicado a las artes marciales, Budokan Hall de Tokyo, Japón, retransmitidos por Nipon TV.
La indumentaria consiste en un traje negro, con chaqueta tipo casaca con amplias solapas en color verde tapete de billar y botones grandes del mismo color a ambos lados de la chaqueta y puños, luciendo bajo ella una llamativa camisa de manga larga de color rojo.
Llegados a este punto, hablemos de las guitarras que usaron para esta segunda parte, Abel estrenó para la ocasión una Gibson SG stardard de 1964 de color Heritage Cherry, que Harrison utilizó en las grabaciones de Rubber soul, Revolver y en la canción Hey Bulldog, apareciendo en los videos de Paperback writer, Rain y Lady Madonna.
Por su parte Israel, sacó al escenario una Epiphone Casino E230TD de color Vintage Sunburst de 1965, utilizada en la última gira de The Beatles y en la grabación de Revolver y Sgt. Pepper’s y la acústica Gibson J160 E de 1964, con acabado Sunburst, utilizada para componer, Beatles for Sale, y que suena en Help, A day in the life, Hey Jude, entre otras.
Esta guitarra fuepintada con colores psicodélicos en 1967 por The Fool, quedando en su color natural en 1968. En 1969, John pintó unas caricaturas de él y Yoko y con ella tocó Give Peace a Chance en sus encamadas en contra de la guerra del Vietnam.
Las canciones se iban sucediendo y mientras se oían los efectos especiales de un avión, arrancaron con otra novedad Back in the U.S.S.R. interpretada por New George, tema compuesto por Paul que es una parodia de la canción Back in the U. S. A de Chuck Berry, versionada por The Beach Boys.
Entramos en la parte final del concierto donde se escucharon temas emblemáticos de Abbey Road y su última etapa, Israel nos interpretó un himno clásico por la paz, Imagine, para ello utilizó un teclado controlador Roland, introducido en una armazón de madera pintado con colores y formas psicodélicas, nueva adquisición a su gran colección de guitarras, amplificadores, pedales y micrófonos Beatles.
Expliquemos un poco la historia de este magic piano utilizado por Paul en 1967, y con el que compuso Getting Better, Sgt, Pepper’s y Fixing a Hole.
La historia arranca a mediados de los 60 en Londres, donde nace la empresa de diseño BEV, que debe su nombre a sus fundadores, Blinder, Edwards y Vaughan, estudiantes de arte.
Ante la falta de liquidez y proyectos, deciden dar un nuevo enfoque, restaurando sillas, cómodas, etc., llenándolas de colorido con sus pinceles, llegándoseles a conocer popularmente como Los Beatles del mundo del arte.
La empresa poseía un Buick Electra Convertible, decorado con un elaborado trabajo de pintura art deco y colores sofisticados.
Este vehículo atrajo la atención del aristócrata irlandés, heredero del imperio Guiness, Tara Browne, que les encargó la transformación de su AC Cobra de 7,4 litros, exponiéndose dicho coche en una galería de Mayfer, atrayendo la atención de personajes del mundo del arte, entre ellos Peter Blake, diseñador de la portada del Sgt. Pepper’s.
Entra en escena McCartney, que le comentó a su amigo Tara que le gustaría que BEV le pintara su piano, Dudley Edwards y Douglas Blinder fueron los artífices de la transformación.
Como anécdota comentar que, en 1988, un constructor encontró algunos bocetos del diseño del piano en unos contenedores, dichos bocetos fueron ofrecidos en subasta en 2020 a Omega Auctions.
Cuando Sir Paul volvió en 1989 a los escenarios, diez años después de su último concierto con Wings, llevaba una recreación del piano que consistía en una carcasa de madera decorada igual que el piano original, donde alojaba un piano eléctrico.




Tras esta explicación retomamos el hilo, New George se sentó tras el piano y nos deleitó con Hey Jude, coreando el estribillo los allí presentes, y llegó elfinal del show, pidiéndonos que nos pusiésemos en pie, y coreáramos el clásico Twist and Shout, tema con el que vienen cerrando sus espectáculos.
Salieron al hall del teatro y saludaron a todos, haciéndose fotos con los fans, un final de fiesta muy bien recibido, nos lo debían desde Luz de Gas, pero lamentablemente ese día no pudo ser, ya que partían al día siguiente para Espartinas en Sevilla.
Gran concierto de The Flaming Shakers, buen repertorio y vestuario acertado para deleite de los allí presentes.


Antonio Benete
Coleccionista musical. Experto en Beatles y música de los 60´s.







